El entorno de Alquezar: Naturaleza y Cultura

El corazón y el mayor enclave de la Sierra de Guara

El entorno de la villa de Alquézar representa un maridaje muy 
equilibrado entre los medios natural y humano, siendo muchas y muy 
variadas las actividades que desde aquí se pueden llevar a cabo. La 
actividad estrella que da fama internacional a la sierra de Guara es 
el descenso de barrancos, espectaculares cañones labrados en la roca 
calcárea de esta sierra y que ofrecen una refrescante dosis de 
aventura a quien los desciende, además de una perspectiva del paisaje 
realmente única. Existe también la posibilidad de hacer rutas
senderistas, más indicadas para fuera de la estación estival, algunas
de las cuales visitan los abundantes abrigos rupestres de esta zona,
como la muy bien conservada pintura del ciervo de Chimiachas.

Existen itinerarios bien señalizados y de duraciones adaptadas a todos los 
públicos, como la famosa y asequible ruta de las pasarelas, que a 
pesar de su sencillez, no nos dejará indiferentes. En el ámbito 
cultural, la villa de Alquézar sobresale en cuanto a su historia y a su 
patrimonio. De origen árabe, destaca la colegiata fortificada de Santa 
María, del siglo XI y cuyo perfil destaca sobre el caserío de la parte 
más antigua de la villa. Un simple recorrido por cualquiera de sus 
calles basta para descubrir la belleza de este lugar. El museo 
etnológico Casa Fabián nos ayuda a descubrir las tradiciones 
populares más habituales de los antepasados que poblaron este lugar, 
sus oficios y sus modos de vida. Otro de los aspectos destacados de 
esta comarca es su rica gastronomía, con una amplia oferta de 
restauración en Alquézar, y la producción enológica bajo la 
Denominación de Origen Somontano, una de las que cuenta con mayor 
proyección de las 4 existentes en Aragón. Muchas de las bodegas, 
ofrecen visitas guiadas para descubrir todo el proceso de elaboración 
de los vinos de Somontano.